viernes, 14 de noviembre de 2008

para pensar un poco

Llevo más de treinta años viajando, mirando, contando lo que veo, y todavía no sé cómo mirar. Camino, busco efectos. Estoy en Nueva York para la presentación del Informe sobre el Estado de la Población Mundial que hace todos los años el Fondo de Población de Naciones Unidas; yo escribo las historias del Suplemento Joven. Son vidas ligeramente desesperadas, esperanzadas –una chica etíope que se escapó de su pueblo para que no la casaran a los 10 años, un pastor mongol que trata de arañar algo de la modernidad, una cantante de hip hop vietnamita entre dos culturas, un estudiante palestino entre dos fuegos–, pero lo que más me impresiona, esta vez, es otra cifra: los 700.000 millones de dólares del plan de rescate de los bancos y aseguradoras y grandes industrias americanas es diez (10) veces más que lo que el mundo gasta cada año en su famosa “ayuda humanitaria”, o sea: las limosnas para que no haya tantas personas que se mueran de hambre, de sida, de tuberculosis, de aguas sucias. –O sea que esos 700.000 alcanzarían para dar ayuda por diez años. –No, si tuviéramos ese dinero todo junto se podrían hacer tantas inversiones productivas en los países más pobres que el hambre se reduciría a casi nada. Me dice un experto de la ONU: que ésa es la verdadera crisis y que cuando mira esos números, piensa esos números, casi le da gusto que acá la estén pasando un poco mal. Por eso, me dice, prefiere no mirarlos.

1 comentario:

Iuio dijo...

duriiiisimo (a lo petinatto), igualmente los señoritos del norte bien saben que quienes lamentablemente financian la "Gran Estafa" de estos bancos son los ciudadanos comunes y que los señores dueños de los bancos se van con bolsillos bien llenos.Como pasa en todos lados y hasta en nuestro queridisimo pais ( o pensaban que se iban a salvar por ser del 1º mundo??)