
Dijo Mario Benedetti...
"Es bueno de vez en cuando tener delirios.Vienen con su poquito de locura, de enajenación, pero no importa.En ciertas fases nos hacen perder el tino,quizás porque el tino suele ser tedioso.Los delirios nos sacan del mundo cotidiano,nos arrojan en brazos de la desmemoria, y así, sin la menor prevencióndisfrutamos del olvido.Por una vez (!y qué excepción!)saltamos por encima de esa valla llamada horizonte y nos abrazamos con otros delirantes que nos inventan nombres y destinos.Los delirantes pasamos al lado de la muerte y le hacemos un guiño. Nos movemos como si fuéramos eternos, sin tomar precauciones,más o menos sonámbulos, festejando los rayos y los truenos, y mirando a través de la lluvia. Los delirios son premios, vida entre paréntesis,pero cuando el paréntesis se cierra y regresamos a lo cotidiano, a lo cabal, sentimos entre pecho y espalda una aguda nostalgia del delirio."

3 comentarios:
Personalmente no adhiero a esa gimnasia de delirar un rato y después "regresar a lo cotidiano, y sentir la aguda nostalgia del delirio". Menos gimnástico, más olímpico (en todo sentido), es permanecer todo lo posible en estado de gracia, "festejando los rayos y los truenos" un día cualquiera, y el sol también, incluso en la cola del banco.
Saludos, Pali.
Es verdad Sergio, cuando tenes razón tenés razón!!!
excelente !!
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