miércoles, 29 de abril de 2009

Berrinches

"Yo puedo soportar a un idiota, a un lastimero o a un envidioso con total normalidad. Sin embargo, me resulta imposible ser amable o educada con los cursis. La gente cursi me saca todas las ganas de vivir. Me agrede con sus frases hechas, con sus rituales llenos de parentela cariñosa, con sus adornitos y tarjetas alusivas, con sus poemas dedicados a la madre, con su colección señaladores y muñequitos. Los odio, me dan arcadas; no puedo evitarlo. Cada vez que un padre cursi lleva a sus hijos vestidos en tiradores y moñito a una fiesta quiero morir. Si escucho "personita especial" o "estamos embarazados" cruzo los dedos para que llegue pronto el fin del mundo. La cursilería debiera ser reconocida como una patología, y los cursis —como buenos enfermos mentales que son — deberían estar encerrados en una institución llena de guirnaldas, duendes de la buena onda y adornos de goma Eva."

Publicado por Carolina Aguirre en su Blog "La Peleadora"
http://www.criticadigital.com/lapeleadora/

De más está decir que adhiero totalmente...

1 comentario:

Iuio dijo...

un poco fuerte las palabras de Caro (la peleadora)...la verdad no coincido, en definitiva...quien no es cursi en algo??? o quien no lo fue alguna vez? de ahi a encerrar gente(Mmmm)bajo el criterio de quien?? Como dice el Nano serrat " del derecho y del revés uno solo es lo que es..."
Besos!!