sábado, 28 de marzo de 2009

Disculpen...pero esto lo quiero compartir


Éste, el primero y único show de Radiohead en Buenos Aires constituyó una parada de la gira de presentación de In Rainbows a través de Latinoamérica; así, la banda tocó la totalidad de los temas de su último disco y dió un paseo breve a través del resto de sus trabajos de estudio. La aparición de Thom Yorke al escenario significó la prueba tangible -o casi- de que el sueño se había hecho realidad. Sus particulares y reconocidos movimientos (cuando baila, una especie de nerd poseído), su timidez para conversar con el público ("Ok?", "gracias" y "muchas gracias") y su inigualable, versátil, virtuosa voz (ver apartado) se materializaron ahí, a unos cuantos centímetros del suelo, y guiaron a 30 mil personas a través de un viaje introspectivo, profundo. La combinación perfecta con los otros cuatro miembros (Jonny Greenwod a la cabeza, Colin, Ed O`Brien y Phil Selway) hizo que cada uno de los temas sonara como en los discos, pero a la máxima potencia. Y con una increíble puesta visual: decenas de estalactitas luminosas, tomarían cada uno de los colores del arco iris para ilustrar las distintas emociones de este trip que tuvo sus tramos bailables y sus tramos melancólicos, esencialmente radioheanos.

La idea de que en la Argentina el fanatismo por Radiohead es grande pareció ser reconocida y retribuida: la lista de temas fue diferente a la que venían haciendo en esta gira (antes, tocaron dos veces en México y dos en Brasil). "2+2=5", de Hail to the Thief, "Planet Telex", de The Bends y "Go Slowly", lado B de In Rainbows fueron tres regalos a los que se les sumó la dedicación especial de "How to Disappear Completely". Haciendo alusión a la fecha, 24 de marzo, Ed O´Brien leyó antes de comenzar el tema de Kid A: "Hemos esperado mucho para tocar aquí y sabemos que hoy es un día importante para ustedes. Hoy se cumple el 33 aniversario del golpe militar y por eso queremos dedicarle esta canción a todas las víctimas y a los familiares de los desaparecidos". La ovación, el recuerdo y el agradecimiento por demostrar interés en nuestra historia, aunque sea por unos instantes.

La inclusión de los infaltables hits de OK Computer, "Karma Police", en el comienzo y "Paranoid Android", hacia el final, marcó que sólo faltaría uno para completar la sucesión de indispensables: "Creep", aquella oda autocompasiva de Pablo Honey. Y así, este retorno a los comienzos fue a su vez la última parada, la que dejó a todos feliz y contradictoriamente abatidos;(es verdad dieguito...fue asi) en ese oxímoron radica la esencia de Radiohead.


Por Yamila Trautman y Pablo Strozza Revista Rolling Stone

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