
¿Alguien puede criticar a los esquimales por comer pescado? ¿Qué quieren que coman, camellos? ¿Se puede decir algo de los incas porque comían maíz? Si estaban rodeados de maíz, ¿qué van a comer, señor?Eso es lo que nos pasa a nosotros. Acá hay muchísima cannabis, que nuestros ancestros llamaron taplán. Se da solita, en toda la región. Y la comemos, claro. Y la usamos como medicina y hasta la fumamos. La taplán forma parte de nuestras vidas por una inevitable cuestión de cercanía. El que nos conoce, sabe que nosotros no la iríamos a buscar ni la sembraríamos. Somos un pueblo tranquilo, de no salir mucho. Un poco vagos, también eso es cierto. ¿Para qué andar yendo de un lado para el otro, si acá estamos bien? La naturaleza nos proveyó de la taplán en abundancia, y acá nos quedamos, y bien contentos. ¿Molestamos a alguien, señor? ¿A quién molestamos?Sepa que para nosotros la taplán es sagrada. Eso se lo digo de entrada, no porque me quiera atajar, pero es así. Usted pregunte lo que quiera, pero la verdad es que es sagrada y tenemos nuestras razones secretas. Hay secretos, señor, y esos no se los voy a contar. Usted pregunte, y si la respuesta es una cosa secreta, yo se lo digo y me hace otra pregunta.¿Usted la probó? Digo: ¿la comió? Porque ustedes los gringos son de fumársela y nada más. Con eso adquieren parte del secreto ese que le digo, pero una parte ínfima. A la taplán hay que ingerirla preparada, casi en un ritual. Una ensalada está bien para empezar. O mejor: un tecito de taplán a la mañana. Un sedante natural, y un laxante magnífico, señor. Usted empieza la mañana maravillosamente. Y le abre el apetito, señor; es buenísimo para los chicos que no quieren comer nada.Después puede hacer unos buñuelos, o usarla en lugar del orégano, o unas empanadas de vigilia distintas y mucho más propiciatorias: capaz que ve a su Dios y todo, señor.A nuestros animales también les encanta. Vacas, perros, quirquinchos, a todos les hace bien la taplán. Bueno, a los quirquinchos los altera un poco. Por lo general son bichitos tranquilos, pero si comieron brotes de taplán enseguida se les nota, por la velocidad. A veces organizamos carreras de quirquincho y, por supuesto, los entrenadores les dan brotes tiernitos antes de la carrera.A las mujeres especialmente les cae bárbaro. Les deja la piel sedosa y el pelo brillante, y mejor predispuestas para el amor.Pero ahí casi me estoy metiendo de lleno en el secreto, así que pregunte otra cosa.¿Venderla? No, señor. Le dije que es sagrada, ¿ustedes venden sus cosas sagradas? A lo sumo si usted quiere un poco yo le puedo obsequiar, pero venderla no. Además hay como un equilibrio natural entre nosotros y la taplán. Si la vendiéramos nos veríamos obligados a cultivarla, a producirla. Alteraríamos el orden natural. Y además ya le dije que no somos muy afectos al trabajo, señor.Cuando nos agarran ganas o nos viene la idea de trabajar, lo consultamos con la taplán. La fumamos un rato y oímos sus consejos. Hasta ahora a nadie la taplán le dijo que sí, que empezara a trabajar. Todos tuvimos revelaciones que más o menos decían que nos quedáramos en el molde y no jodiéramos.¿Mi acento? Es porque vienen muchos turistas argentinos, son los que más vienen. Y están más abiertos espiritualmente: enseguida entienden la parte sagrada y se hacen devotos. La alaban como a su propio Dios, o más.No me vuelva a preguntar por las mujeres porque ya le dije que eso no, eso es secreto. En todo caso después lo hablamos, ahora tómese el té que se le enfría. Si lo hubiera tomado al mismo tiempo que yo, ahora usted no estaría sentado en ese elefante celeste, señor.¿Cómo llegó ese elefante hasta acá?

3 comentarios:
Un textito de sergio Muzzio, escritor, tiene un blog que se llama latimidezyotrascosas.blogspot.com
voy a buscar mi termo de taplan, pero estoy re loco no me acuerdo lo que lei,.. bue me voy a matar la bobera con un quesito a las finas hierbas ( jejejej )
Jejejeje yo lo hubiese titulado los tiplanes...
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